Esto suena simple y obvio, pero no lo es. Definitivamente, no es nada sencillo y voy a explicar por qué: la principal barrera para una escort independiente en Barcelona y otras partes del mundo es vivir con el estigma y los prejuicios. Sí, sabemos que no vamos a ser jóvenes para siempre así que después de una larga búsqueda y un buen conocimiento de sí mismas decidimos lo que nos conviene mejor y aplicamos para un curso en una universidad o incluso otro tipo de calificación profesional. Todo muy bien, ya has ahorrado algo de dinero para las mensualidades, has organizado tu horario por consiguiente, estás asistiendo a la clases y haces tu tarea de casa.

Todo hermoso, estás teniendo suficientes clientes y una noche tiene una cita de cena romántica, una reserva de noche completa (Me encantan las reservas de largas horas). Un hombre que quiere una verdadera escort de lujo en Barcelona – un bello rostro, cuerpo perfecto, magnífica (vea las fotos), con clase, bien educada, que sabe cómo vestirse para cualquier ocasión, que entiende y aprecia los buenos vinos, buen oyente y capaz de estar en una conversación agradable y por último, pero no menos importante, una mujer apasionada y ardiente en la cama que puede ofrecer y tener suntuosos orgasmos. Bueno, empiezo por elegir el restaurante y hacer la reserva, teniendo en cuenta las preferencias alimentares del cliente, el estilo del ambiente (moderno o tradicional), las recomendaciones en internet y hablando con él y sentir lo que le gusta. También es importante revisar algunos bares/clubes de moda en caso de que él es el tipo que le gusta mostrar su exclusiva acompañante (pero nadie lo sabe que es, y yo sé cómo crear este efecto). Soy una verdadera especialista en GFE (girlfriend experience) – experiencia de novia.

Después viene la segunda parte, que es mi preparación (mis reservas) – hacer la depilación con cera, manicura y pedicura, cabello, maquillaje, excepto el mantenimiento general que es el gimnasio y la dieta, cuidado de la piel y muchas otras cosas que nosotras sabemos muy bien. Luego llega el día y la hora, por lo general me voy a encontrar con él en su hotel, hacer una breve introducción para que se sienta cómodo y para certificar que le gusta la apariencia de su escort de lujo en Barcelona (siempre les gustan), entonces pido un taxi e vamos juntos al restaurante.

Los dós estamos disfrutando de la noche, la comida, la conversación y la compañía uno del otro. Él está muy feliz de haberte encontrado después de su larga búsqueda acerca de escorts en Barcelona. No voy a mentir, los clientes suelen ser mayores y no se ven extremadamente atractivos físicamente (algunos son bastante decentes y cuidan de sí mismos, pero el estilo de un David Beckham no es el habitual) pero entonces te das cuenta de que hay algunas personas en la mesa justo al lado, mirando mucho a ti: un “amigo” de la universidad mirándote con aquella cara de desaprobación… Se me ha ocurrido, de hecho, puede ser cualquier persona del mundo “exterior”: un ex novio, amigos de las reuniones de grupos, un vecino, gente del gimnasio, de las clases de yoga, de los cursos de la escuela de idiomas, cualquier uno (desgraciado). Están ahí, en cualquier lugar, listo para apuntarte sus dedos. La próxima vez voy a darles mi tarjeta de visita con un resumen de mis tarifas, para que sepan lo que estoy ganando por el encuentro.

Y esto es que no enseño mi cara en mi página web, por lo que nadie en mi vida personal puede estar 100% seguro de que yo soy una escort de lujo en Barcelona. En segundo lugar, yo no trabajo en un banco o tengo la intención de ser abogada, médica o cualquier otra profesión tradicional, conservadora (dominada por los hombres). Pero aún así la represión social y la condena es muy, muy fuerte, ya veces viene de otras mujeres, las que defienden el papel social de la perfecta esposa y su familia “feliz”, pensando que son mujeres libres sólo porque tienen (obligación) derecho de trabajar, a estar siempre a luchar para ser 6 tamaños más pequeñas y para tratar de aparentar 20 años mientras que tienen 40, para mantener esposos felices y satisfechos (o no), para criar a sus bebés (o contratar a una niñera a tiempo completo y sentirse culpables para siempre), a (intentar) administrar una miles de responsabilidades personales y de la familia y no ser capaz de vivir sin su amigo Prozac.

¿Eres tu uno/a de los/las que todavía piensan que estoy haciendo las cosas mal?

 

 

Eva Rodriguez

www.twitter.com/talkingtoeva

talkingtoeva@gmail.com

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